Óscar Hernández (*)

CABAÑAS - Oculto en las montañas del Norte de El Salvador, en la frontera con Honduras, están las comunidades afincadas de Santa Marta. Estas comunidades fueron repobladas por los refugiados que regresaron a su país de origen después de haber sido obligados a huir de sus hogares por la represión gubernamental y los  escuadrones de la muerte durante la guerra civil que abatió a este país.  Además, escondida en las aisladas montañas de América Central está el grupo de jóvenes de CoCoSI (Asociación Comité Contra el SIDA de Cabañas). Este grupo de jóvenes se atreven a  atravesar  estas sierras para traer la conciencia y el conocimiento sobre el VIH-Sida, la violencia basada en género, masculinidad y la igualdad de género a quienes no tienen acceso a esta información.

 

La asociación  nació en un 29 de agosto de 1999, en la zona rural del departamento de Cabañas. Nació con el objetivo de sensibilizar y acompañar a personas que viven con VIH Y SIDA, ese ha sido nuestro eje principal. Con el transcurso del tiempo hemos visto la importancia de trabajar los temas de sexualidad, autoestima, violencia basada en género, realidad nacional. Estos temas son de mucha importancia en nuestra sociedad. Hemos trabajado en centros escolares del departamento de Cabañas, comunidades, centros penitenciarios de Sensuntepeque e Ilobasco, destacamentos militares. De igual forma capacitando a instituciones y organizaciones.

 

La asociación cuenta con tres programas esenciales que fortalecen el trabajo que realizamos: educación, comunicaciones y acompañamiento.

 

El primero se en carga de la sensibilización a través de talleres, material didáctico como guías, folletos. Nos encargamos de llevar la información a través de foros comunitarios, teatro, etc.

 

El segundo se encarga de darle publicidad al trabajo y la concienciación a través de programas radiofónicos en Radio Victoria (radio comunitaria de Cabañas), realizamos además cuñas educativas, foros radiofónicos, notas semanales del trabajo de la asociación en noticieros diarios de la misma radio, eso incluye también la actualización de nuestro sitio electrónico.

 

Y en el tercer eje, nos encargamos de acompañar y visitar al grupo de personas que viven con VIH / SIDA, como es el caso del Centro Penal de Sensuntepeque y población externa.

 

Trabajo con población  homosexual en Centro Penal Sensuntepeque

Desde hace 6 años estamos trabajando en el Centro Penal de Sensuntepeque donde al inicio fue de mucha dificultad por el temor de  la situación (rumores en dichos centros a la hora de ingresar. Cabe mencionar que en un primer momento  se trabajó con hombres “comunes”, manera de distinguir en el centro a quienes son heterosexuales. Posteriormente empezamos a trabajar en el sector II donde se acogen quienes se declaran homosexuales, travestis y transexuales.

 

Este sector al principio no quiso que se les impartiera talleres, hubo desinterés, pero luego nos familiarizamos y ellos nos pidieron que fuéramos visitarlos de manera más frecuente. Algo muy importante ocurrió con esta población, pues nos invitaron a que brindáramos información de orientación sexual al sector de hombres y de igual forma nos manifestaron que  sería de mucha importancia que se brindara esta información al mismo personal de seguridad, puesto que también era un sector que los discriminaba.

 

A raíz de eso implementamos esa idea que nos brindaron hasta llegar a este tiempo en el cual ha habido cambios significativos, de beneficios para la comunidad “gay” ahí recluida.

 

El trabajo que hemos realizado ha sido muy constante hasta hoy, debido a la gran importancia que tiene el tema de la orientación sexual, puesto que la población desconoce de esta información y lo que hace es discriminar a las personas que tienen preferencias sexuales diferentes a las nuestras.

 

Trabajamos en los procesos de masculinidad en el sector de hombres, es decir,  concienciarlos con el objeto de cambiar actitudes machistas que promuevan una igualdad social de género encaminadas también a la no discriminación de las personas de diferentes orientaciones sexuales.

 

Además estamos trabajando con un grupo de apoyo que está conformado por personas heterosexuales, homosexuales, travestís, transexuales. Esto no perjudica de ninguna forma la convivencia que en el grupo se vive puesto que se ha aprendido a compartir sin estigma y discriminación.

 

La población homosexual tiene como un privilegio el estar en dicho centro penitenciario, puesto que tiene un sector destinado para personas de su misma orientación sexual, esto posibilita la convivencia entre ellos.

 

Como asociación nos comprometemos a seguir trabajando, puesto que el trabajo en los centros penitenciarios no es fácil, ya que personas que nunca han trabajado en centros de reclusión, con personas privadas de libertad,  desconocen la situación en la que ellos viven y pocas instituciones se preocupan por trabajar con esta población, quienes son parte del cambio positivo que necesita la sociedad.

 

Es un orgullo y una experiencia muy valiosa  trabajar con la comunidad gay. Estos cuatro años me han permitido visualizar la realidad desde sus puntos de vista. Una realidad que a veces llevan cuesta arriba.

 

(*) Oscar  Alfredo Hernández. Promotor del Programa de Acompañamiento. Asociación Comité Contra el SIDA [Cabañas – CoCoSI]. Sitio electrónico: http://cocosi.org/ Línea confidencial y de oficina: (503) 7910-3191.

 

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